Que las prioridades tengan seguimiento.

Desarrollo Organizacional y Relaciones Laborales con dedicación periódica y alcance acordado. Una forma de acompañar al equipo interno sin incorporar un cargo de jornada completa.

Ilustración de una agenda abierta, un calendario y carpetas de trabajo.
Cuándo tiene sentido

Prioridades claras y tiempo para trabajarlas.

El modelo sirve cuando necesitas dar continuidad a prioridades específicas. La intensidad se acuerda según el momento de la organización.

Hay prioridades, pero falta seguimiento.

Un plan de liderazgo, cultura o relación laboral necesita responsables y una rutina de revisión.

El equipo interno está absorbido por la urgencia.

Podemos acompañar una agenda delimitada y conectar las decisiones entre áreas.

Cómo se estructura

Dedicación, decisiones y entregables por escrito.

Acordamos quién propone, quién aprueba y quién ejecuta. Así el equipo sabe qué esperar del acompañamiento y cuándo contar con él.

Qué se acuerda al inicio

Objetivos, dedicación, reuniones, entregables, interlocutores y límites. La red de especialistas se activa según el alcance aprobado.

Qué se revisa durante el trabajo

Avance de prioridades, decisiones pendientes, ajustes de contexto y capacidades que conviene transferir al equipo.

  1. Inmersión

    Conocer el contexto y delimitar la agenda que se acompañará.

  2. Plan de trabajo

    Definir entregables, dedicación y una rutina de coordinación.

  3. Revisión periódica

    Evaluar avances, ajustar prioridades y decidir la continuidad del proyecto.

Revisemos la agenda que necesitas sostener.

Conversemos sobre la agenda pendiente, el equipo disponible y las decisiones que necesitan continuidad.

Conversemos